Vistas a la página totales

lunes, 28 de mayo de 2012

¿Por qué vuelan los aviones?




A veces, cuando los vemos volar en el cielo, de lo chiquitos que se ven, perdemos la perspectiva de que son aparatos considerablemente grandes los que el ser humano ha logrado hacer volar.

¿Quién hizo la pintoresca expedición al Juan Santamaría, no para salir de viaje, si no para pararse, pegado a la malla, a ver despegar aviones? Con comida incluida, frutas si la visita era con la mamá, bolsa de chicharritos si la cosa era más bien con los amigos. Ahí, ingiriendo calorías (provechosas o vacías)  se pueden ver de cerca distintos aviones y seguir la secuencia de su despegue. Oyendo el barullo de los motores por un pequeño momento uno se preocupa por si la maniobra va salir bien y… ¡se despega del suelo y vuela! Si el público detrás de la malla es animado hay aplausos, y bueno, ya con el alivio de ver el avión alejarse, los que no podemos dejar de cuestionar las cosas de la vida nos preguntamos ¿Cómo es que ese semejante aparato puede volar?

De pronto y la respuesta parece obvia, para eso el avión tiene los motores, para hacerlo volar ¿no?

Un avión común, con pasajeros, equipajes y combustible pesa casi 400 toneladas (¡cuatrocientos mil kilogramos!), no sería real pensar que un motor pudiera levantar del suelo semejante peso y mantenerlo en vuelo de manera confiable.
Hay una fuerza que resulta fundamental para lograr el vuelo de los aviones y proviene algo a lo que estamos tan acostumbrados que hasta nos olvidamos que existe, el aire en movimiento, es decir, el viento.

Cuando el avión se mueve a través de la atmósfera el viento se “desliza” sobre su superficie tanto por la parte inferior como la superior. Este movimiento del viento puede aprovechado para hacer volar el avión pero para esto es fundamental su forma. Es decir nunca veremos volando un avión cúbico, se necesitan cierto tipo de formas de más aerodinámicas.

En un avión las alas no están completamente horizontales, si no que tiene un pequeño ángulo de inclinación al que se llama ángulo de ataque. En la figura 1  se ve un corte del ala del avión, las líneas negras con flechas representan el camino que hace el viento al encontrarse con el ala. Debido al ángulo de ataque el viento que llega a la parte de abajo del ala se ve frenado en cambio el viento que pasa por arriba puede pasar rápidamente.

Figura 1. Corte transversal del ala de un avión. Las líneas negras representan la trayectoria del viento al pasar por el contorno de las alas. El que pasa por la parte inferior se ve frenado respecto al que pasa por la parte de arriba.

Desde el punto de vista de la física el viento es un fluido en movimiento que se estudia en un área que llamamos mecánica de fluidos. Uno de sus principios básicos es que a mayor velocidad del fluido menor es la presión que este ejerce, se desprende de la Ecuación de Bernoulli .

La presión es proporcional a la fuerza que ejerce el fluido sobre la superficie, así en la parte superior del ala, donde el viento pasa muy rápido, la presión es pequeña y por lo tanto la fuerza del flujo de aire sobre esta superficie también lo es. Si analizamos lo que sucede en la parte de abajo del ala tenemos la situación contraria, el viento al toparse con la superficie inferior se frena y pasa más lento que el de arriba, así la presión es grande por lo que la fuerza que se genera sobre la parte inferior del ala es grande también.

Así, la fuerza ejercida por el viento hacia arriba es mayor que la que se ejerce hacia abajo,  entonces la suma de ambas me deja una fuerza resultante hacia arriba a la que se le conoce como fuerza de sustentación. Esta es la fuerza que permite a algo tan grande como un avión volar. Lo que deben asegurar los motores es llevarlo hacia delante de manera tal que el viento pase por alas del avión.
Este mismo efecto derivado del Principio de Bernoulli nos permite explicar también porque en un día de lluvia con tormenta el paraguas termina vuelto al revés. Su forma de copa invertida hace el viento pase muy rápido en la parte de arriba y que, en cambio, por debajo casi no circule. La presión será mucha más alta dentro que fuera y terminará por empujar el paraguas hasta que cedan sus varillas.
En automóviles que circulan con mucha velocidad el efecto es el mismo ya que el aire que pasa por arriba del carro va mucho más rápido que el que pasa por debajo. En este caso la fuerza de sustentación es un efecto indeseable pues hace que las llantas no tengan buen contacto con la calle y se pierda la estabilidad del carro. Esto se arregla colocando un alerón (spoiler como se les conoce normalmente) que se ve igual que el ala del avión pero se pone con la inclinación opuesta de manera que la fuerza neta apunte hacia abajo y dé más tracción al carro.

miércoles, 18 de abril de 2012

Los días de lluvia y los jeans mojados


¿Quién no adora sus jeans? Aunque muchas veces nos damos cuenta que no es una tela tropicalizada y por mas de una razón, en los días de calor son demasiado calientes, si hace frío se ponen friísimos, pero lo peor… cuando llueve inevitablemente terminan empapados hasta las rodillas, ¿Por qué? ¡Nunca nos metimos en un charco tan hondo!
Analicemos que está pasando…
La tensión superficial es una propiedad de los líquidos, que entre otras cosas hace que se formen las gotitas de agua, otra consecuencia de la tensión superficial es la capilaridad que tiene este nombre porque es notoria en un tubo capilar que es un tubo muy delgado.
En resumen, la tensión superficial se puede entender como la fuerza de atracción que sienten entre sí las moléculas de la superficie de un líquido. Cuando el líquido se encuentra contenido se debe tomar en cuenta que, además, las moléculas del líquido interactúan con las del recipiente. Esta interacción entre las moléculas de la superficie del líquido y las paredes del recipiente que lo contiene es la capilaridad.






El líquido subirá por las paredes de un tubo capilar si las fuerzas de atracción entre sus moléculas son menores que las que hay entre el líquido y material que forma el tubo.
Se dice que el líquido “moja” el material y que se tiene un menisco cóncavo.
Un ejemplo es agua en un tubo de vidrio.
El líquido subirá hasta que su propio peso se equilibre con las fuerzas intermoleculares, así, entre más estrecho sea el tubo más alto llegará.



Si por el contrario las fuerzas intermoleculares del líquido son mayores que las de este con el material del tubo capilar bajará su nivel en el tubo. Se dice que el menisco es convexo.
Este caso lo podemos observar en los termómetros de mercurio que son calibrados conociendo esta propiedad, lo que vemos cuando leemos la temperatura es la parte alta de menisco.
(Figuras tomadas de: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEj4s6cfnvMeZ_Hhba4By2SGOmSQpXlv9GyLEd6EW0Ig_FYU7Dvz0Sgc_dKN6amb5G7mqSgae-gOyxHwewuOFCJfhqnmKAPJ9j9DVyFmM5rVUJvAE5EVFsOYxc647GnJPsCmp7OGsSV-Gfd1/s320/Capilaridad+agua.bmp)



La tela de los jeans es hecha de algodón en un tramado en que los hilos quedan muy juntos por lo que funcionan como tubos capilares. No es necesario chapotear en una piscina para que nuestro jeans quede mojado hasta las rodillas porque con solo que el ruedo haga contacto con la calle mojada el agua irá subiendo en medio de las fibras de la tela por capilaridad.
Esto sucede con casi cualquier tela pero es más frecuente con los jeans porque normalmente no nos molesta que los ruedos lleguen hasta el suelo, en cambio, rara vez permitimos que nos quede tan largo un pantalón formal. Por lo tanto si por comodidad o porque nos gusta como nos queda no queremos renunciar a nuestros jeans en tiempo de lluvias lo mejor que podemos hacer para que no se mojen es arrollarlos y asegurarnos que no toquen al suelo, aunque ya haya dejado de llover, siempre que la calle siga mojada la capilaridad se encargará de que los jeans también.
 Las plantas se aprovechan de la capilaridad para llevar el agua desde las raíces a los puntos más altos sin tener que buscar energía extra para vencer la fuerza de gravedad.
Si son amantes de la agricultura casera les gustará conocer el método de riego por capilaridad, se sumerge el extremo de una cuerda de algodón en un recipiente con agua, la parte restante del hilo se guinda sobre las plantas, el agua sube por capilaridad y cae goteando sobre las plantas, en muchos casos se sugiere como una opción que se puede usar si sale muchos días de la casa. (Para una descripción mas detallada en los buscadores de Internet vienen varias maneras de implementarlo).


El efecto de la capilaridad se puede ver muy bien en siguiente video http://www.youtube.com/watch?v=vQkssQDXv9c